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Escuela

LOS 10 MANDAMIENTOS 
DE LA SUMISA

1º  Serviré, obedeceré y satisfaré siempre a mi Am@. 
Mi sumisión será completa.
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2º  Sólo tendré un Am@.
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3º  Mi Am@ cuidará de mi cuerpo 
como si fuera el suyo.
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4º  Mi cuerpo le pertenece, 
con lo que hará uso y disfrute como le plazca.
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5º  Le escucharé atentamente 
y cumpliré sus órdenes al pie de la letra.
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6º  No haré nada que 
no sea ordenado u autorizado por mi Am@.
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7º  Mi Am@ fijará las metas que he de alcanzar, 
y seré responsable de lograrlas.
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8º  Para recibir placer, 
lo tengo que ganar.
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9º  Confesaré a mi Am@ mis desobediencias.
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10º  Aceptaré sus castigos 
como medio para corregir mi comportamiento.
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LAS 10 REGLAS 
DE LA SUMISA


1.- Sé  paciente:
Un Am@ potencial te hará saber  si le interesas o no, ten en cuenta que tu propósito como sumis@ es servir y satisfacer a alguien que tiene muy en cuenta tus fantasías. No esperes que tu Am@ se “lance” así como así, debéis buscar ambos el momento adecuado.

2.- Sé humilde:
Puedes ser un excelente sumis@ pero no todo el mundo necesita o quiere  saberlo. Gozarás de muchas oportunidades para demostrar lo buen@ que eres. No te engañes a ti mism@ con ensoñaciones que sabes que no podrás cumplir.

3.- Mantén tu mente abierta:
Siempre se puede aprender algo de cada persona. La D/s es algo muy personal y las actitudes tipo “eso ya lo sé” te harán perder enseñanzas y aprendizaje así como amigos dentro del mundo de la D/s.

4.- Sé comunicativa:
La verbalización de tus sentimientos es necesaria pero espera al momento adecuado. Tu Am@ necesita saber cosas de ti tales como experiencia, fantasías, salud física o posibles traumas. No esperes que tu Am@ te lea la mente y que sepa tus necesidades o tus límites. Tu cooperación hará las cosas más agradables para ambos.

5.- Sé honesta:
No tengas miedo a compartir tus miedos y fantasías. Tu Am@ espera eso de ti. La honestidad para mostrar tus deseos, fantasías y posibles traumas es un factor muy a tener en cuenta. Pretender ser lo que un@ no es, solo puede traerte problemas y además, puede ser peligroso.  

6.- Sé vulnerable:
Los juegos no son únicamente la realización física de tus fantasías. Si quieres limitar tu experiencia ya sea en sentido físico o psíquico, díselo a tu Am@ con tiempo. Pero no esperes que tu Am@ sea una marioneta en el juego que tu mism@ te has montado. Es mejor dejar que tu Amo te sorprenda, que explore tus límites y te lleve a situaciones que jamás hayas podido imaginar. Confía en tu Am@ y deja que sea él/ella quien te guíe en tus fantasías.

7.- Sé realista:
Tu Am@ es humano e incluso los más experimentados tienen momentos de confusión y desconcierto, distingue bien entre lo que es fantasía y realidad. Pocos Am@s pueden permitirse tener una gran mazmorra equipada.

8.- Sé sumis@:
Deja que tu Am@ se encargue de ti por completo. No le critiques. Intercambia información con él/ella sobre tus necesidades pero no intentes, bajo ningún concepto, imponerte. Respeta y obedece a tu Am@ y espera un castigo si no lo haces. Tu Am@ tiene muchas cosas de las que preocuparse, entre ellas, tu seguridad y tu satisfacción sexual. Se leal con él /ella.

9.- Mantén tu cuerpo sano:
La IPE requiere  que los participantes en el juego, ya sea activo como pasivo, mantengan una buena salud tanto física como mental. Muchos factores como horas de sueño, alimentación, alcohol y drogas, y el stress diario, afectan a tu responsabilidad y resistencia durante el juego .Tu amo  necesita saber cuando tu estado  físico, psíquico y emocional está deprimido. Tú servirás mejor a tu Amo y a ti misma manteniéndote en plena forma Si no quieres adquirir responsabilidades, no entres en el juego.

10.- Diviértete:
Después de todo, el sexo es para disfrutarlo y pasárselo bien. Disfruta del placer que conlleva la D/s,  practicado de forma responsable y creativa.


DERECHOS DE LA SUMISA

1-Tienes derecho a ser tratada con respeto: 
No sólo tienes este derecho, sino también el derecho a exigirlo. Ser sumisa no significa ser menos persona que nadie. La palabra sumisa describe tu naturaleza y no te menosprecia como ser humano. Tienes también derecho a respetarte a ti misma.

2-Tienes derecho a estar orgullosa de ser lo que eres: 
Ser sumisa no es algo que deba  avergonzarte ni que debas reprocharte. Tu sumisión es un regalo y debe ser siempre motivo de orgullo y felicidad.

3-Tienes derecho a sentirte segura: 
Ser sumisa no debe hacerte sentir insegura, asustada o amenazada. La sumisión no es vivir con miedo. Debes sentirte segura en cualquier situación o nunca te entregarás realmente.

4-Tienes derecho a sentir:  
Tus emociones y sentimientos salen de dentro de ti y son tan válidos como los de cualquier otra persona. Tienes derecho a tenerlos. Esos sentimientos, tanto positivos como negativos, te hacen ser como eres, y suprimirlos, sólo aportarán infelicidad más tarde.

5-Tienes derecho a expresar tus sentimientos negativos: 
Ser sumisa no te hace un objeto carente de pensamientos negativos. Tus preocupaciones son reales y tienes derecho a expresarlas. Si sientes que algo no está bien, que es injusto, o en definitiva, que te hace sentir mal, dilo.

6-Tienes derecho a decir NO: 
Decir NO es tan fácil como decir SI, si te opones a algo por cualquier motivo, niégate firmemente.

7-Tienes derecho a esperar ser feliz en la vida: 
Ser sumisa no significa sentirse miserable, sufrir ni vivir en la desesperanza. Tu sumisión debe llenarte, darte paz y alegría. Si no es así, algo va mal.

8-Tienes derecho a tomar parte en la relación: 
Eres una parte activa de la relación y tienes derecho a contribuir en ella. Eres sumisa, no pasiva. Una relación que no incluye tus necesidades, pensamientos, esperanzas y deseos, no es la relación ideal con la que empezar. Esto es aplicable a las relaciones de amistad, de pareja o a las relaciones D/s.

9-Tienes derecho a pertenecerle a alguien: 
Ser sumisa significa en gran medida sentir que se pertenece a alguien. Tú perteneces a éste estilo de vida y, con el tiempo, le pertenecerás a Él, el Único.

10-Tienes derecho a amar y ser amada:  
Cualquiera que te diga que el amor no cabe en las relaciones D/s, nunca ha experimentado como puede llegar a llenarte una relación de este tipo. Las sumisas aman por naturaleza y sienten la necesidad de ser amadas y tienen todo el derecho a que el amor forme parte de sus vidas. Se necesita amor para sentir tu sumisión plenamente, no aspires a menos.

11-Tienes derecho a estar sana: 
La salud implica el bienestar físico, mental y emocional. Cualquier relación que te produzca un sufrimiento por encima de tus límites es abuso. No hay lugar para el comportamiento abusivo en las relaciones D/s y depende de ti asegurarte de que esa línea no se cruza. Ser sumisa no le da a nadie el derecho a herirte física, mental o emocionalmente.

12-Tienes derecho a practicar sexo seguro: 
No sólo es un derecho, es casi un deber. Has de ser consciente de las enfermedades de transmisión sexual y prevenirlas. Es tu derecho y no debes permitir que NADIE te haga renunciar a él.

POSTURAS PARA LA SUMISA

1º WHIPPING POSITION (Posición de azotar)

La esclava es desnudada para no estropear sus ropas. La posición inicial que adopta la esclava es la de Nadu, levanta los brazos, cruzándolos por encima de su cabeza e inclina su cuerpo hasta que la cabeza toca el suelo. El pelo es retirado hacia un lado, para que su espalda quede completamente expuesta al látigo. Una de sus variantes es poner las muñecas de la sumisa por encima de su cabeza y encadenarla al techo. Las cadenas se elevan hasta que los tobillos de la esclava están a un cuarto de pulgada del suelo. 




2º BARA

La esclava se tiende en el suelo sobre su estómago, con la cabeza hacia la izquierda. Los brazos permanecen en la espalda, y las muñecas y los tobillos deben estar cruzados. La sumisa estaría preparada para ser atada por su Señor. Es una postura para el castigo. 



3º BRAZALET 

La esclava permanece arrodillada ante su Señor, con las caderas ligeramente ladeadas hacia un lado, y la espalda y los hombros rectos. Las muñecas permanecen cruzadas en la espalda y su cabeza debe estar girada hacia la izquierda. Los sitios más comunes donde la esclava es encadenada es la cama de su Señor o en una taberna. Esta posición la ordena un Señor cuando desea poner brazaletes a su sumisa para encadenarla.



4º HAIR SUMISION (Pelo)

Es un comando dado generalmente en fiestas y banquetes. La esclava se arrodilla ante un invitado y agacha la cabeza. El invitado podría limpiarse en su pelo. Las servilletas no son una gran cosa en las fiestas de BDSM.



5º KO-LAR (POSICIÓN DE SUMISIÓN FEMENINA)

La esclava se arrodilla a los pies del Señor e inclina hacia detrás su cuerpo, sentada sobre sus talones con los brazos extendidos hacia arriba, cruzados por las muñecas. La cabeza permanece entre los brazos, agachada para suplicar.



6º LEADING

La esclava rápidamente se acerca a al lado de su Señor y se inclina por la cintura, recogiéndose el cabello para presentarse a su Señor. La sumisa lo espera en esta posición para que su Señor la guíe.

7º LESHA

La esclava puede estar arrodillada o de pie, dependiendo de la posición en la que está. La barbilla permanece levantada y la cabeza inclinada hacia la izquierda. Los brazos permanecen en la espalda y las muñecas cruzadas, como si estuvieran esposadas. Esto permite a su Dueño atar a la esclava para viajar.



8º NADU (PLACER)

La esclava permanece de rodillas apoyada en sus talones, con las manos en sus muslos. Mantiene una excelente postura con la espalda totalmente recta y los pechos erguidos. Las rodillas han de estar ampliamente abiertas y las manos abiertas apoyadas en los muslos. La cabeza permanece alta, exhibiendo su collar. Esta posición la adquiere una esclava de placer. 



9º OBEDIENCIA

Hay tres formas de mostrar obediencia al Señor: 

- La primera es la posición de Nadu, pero con la cabeza agachada, mostrando sumisión al Señor. 

- La segunda de ellas, arrodillada, la esclava acerca su cabeza al suelo, con las palmas de la mano en el suelo también, y suave y lentamente besa los pies de su Señor.  


- La tercera forma de obediencia sería la postura de BELLY, tumbada sobre su vientre con los brazos a su lado, las piernas ampliamente abiertas y la frente apoyada en el suelo, la esclava debe ir reptando hacia los pies de su Señor y besarlos suavemente como en la posición anterior.   




10º SHE-SLEEN - PERRA (Disciplina animal)


Se pretende que la sumisa sea un animal en todos los aspectos. Tiene prohibido hablar, excepto ciertos sonidos de animales. Tiene prohibida la postura humana, debiendo de andar a cuatro patas. La comida se le arroja o se le pone en recipientes, debiendo comerla sin usar las manos. Incluso se le puede enseñar trucos de animales. Si es usada sexualmente, será usada como un animal. Esta modalidad puede ser usada como castigo o como entrenamiento para una nueva sumisa. Esto le enseña a la sumisa que ella esta en el mismo nivel que un animal.




11º SLAVE LIPS (Labios de esclava)


Girada la cabeza hacia su Señor, ella frunce sus labios y permanece, sin inmutarse, incapaz de moverse hasta que Él la bese.



12º TABLE (Mesa)

A cuatro patas y con su espalda recta, la sumisa apoya las palmas de las manos en el suelo, totalmente perpendiculares a su cuerpo. El pelo se le aparta hacia el hombro izquierdo. De esta manera, puede servir de mesa o de reposa pies.



13º POSICIÓN DE CAPTURA

La sumisa permanece en su espalda con sus rodillas levantadas y los talones en el suelo.  

14º REPTAR

En el suelo, sobre sus cuatro patas, apoyando de la mano hasta el codo, con el culo en el aire, La frente debe estar cerca del suelo, pero no tocándolo. De esta forma, la esclava se arrastra hacia solo una pulgada de los pies del Señor. Esta posición se utiliza para despertar el interés sexual del Señor, por lo que la sumisa debe moverse tan sensual como pueda. 

15º POSICIÓN DE EXHIBICIÓN

La esclava permanece con los pies extendidos debajo de los hombros, espalda recta, encogiendo el vientre, los pechos erguidos. La cabeza está ligeramente ladeada y los ojos entrecerrados. Los brazos se colocan en alto, con os codos elevados y con las palmas de las manos detrás del cuello, cogiéndose el pelo.  

16º INSPECCIÓN

La esclava permanece de pie y levanta sus brazos por encima de su cabeza, con los codos doblados ligeramente. Las muñecas están cruzadas. La cabeza permanece agachada y los labios húmedos. La esclava gira sus caderas y dobla sus rodillas ligeramente. La cabeza de la esclava es girada hacia la izquierda ofreciendo su cuello. 

17º KARTA (Arrodillada) 

Desde la posición Nadu, los muslos extendidos o no, la sumisa se inclina hacia delante poniendo sus pechos y frente contra el suelo. Los brazos permanecen totalmente extendidos, con la cabeza entre ellos y las palmas contra el suelo. Los tobillos pueden permanecer cruzados o descruzados. Esta posición demuestra máximo respeto. Los ruegos pueden ser hechos desde esta posición.

18º KNEEL (Arrodillarse)

Es una posición de respeto. Una esclava puede ser castigada si no se arrodilla ante un Señor o una persona libre. Esta posición es la posición inicial.

19º PLACATE (Apaciguar)

La esclava empieza desde la posición Nadu a los pies de su Señor. La esclava, entonces, se inclina y empieza a besar, lamer y acariciarlos, para subir hacia su cuerpo, dándole placer con su lengua, labios y manos.

20º PÓSTRATE (Postrarse)

La esclava se arrodilla y toca con su frente el suelo, estirando sus manos hacia fuera, con las palmas hacia abajo y los dedos extendidos.

21º SLAVE RAPE POSITION (Posición de uso de la esclava)

Es una posición disciplinaria en la que la esclava se inclina sobre algo, con la cabeza en el suelo.



22º SLAVER’S KISS POSITION (Posición del beso de la esclava)

Ella se pone a cuatro patas y baja su cabeza hacia el suelo, con sus nalgas hacia arriba y sus muslos ampliamente separados, exponiendo sus cuartos traseros plenamente, preparándose para la caricia del cuero en su cuerpo. La misma postura puede ser llamada USAGE POSITION (Posición de uso) cuando el objetivo es el uso sexual de su Señor.


23º STANDARD BINDING POSITION (Posición estándar de atar)

La esclava se arrodilla, con la barbilla levantada y la cabeza ladeada hacia la izquierda, ofreciendo su cuello para que se le coloque una correa. Las muñecas están en la espalda, preparada para ser azotada.



Sobre posturas, gestos, miradas y demás

"No es ningún secreto que a los Amos nos gusta que las sumisas guarden en todo momento las formas y el protocolo establecido. ¿A qué Amo no le agrada que su sumisa le reciba adoptando una cierta postura o que demuestre su entrega expresándolo verbalmente con una frase?
Valoro mucho la espontaneidad en una sumisa. Llegados a un cierto punto, considero que ella debe tener la capacidad de demostrar su entrega sin necesidad de que yo le indique cuándo y cómo ha de hacerlo. Que se despida de una conversación en la que en ningún momento hemos hablado de temas bdsm con un “A sus pies, Amo”, que por iniciativa propia se arrodille ante mí en un momento y lugar determinados, que escriba un relato inspirado en la última sesión que llevamos a cabo, etc. constituye, para mí, motivo de alegría.
Posturas, frases y gestos son parte integrante, no ya de las sesiones, sino de la propia relación entre Amo y sumisa. Sin embargo, los Amos debemos ser conscientes de que la memorización de tanto protocolo requiere un cierto esfuerzo por parte de ella. Por esta razón, hemos de llegar a un compromiso que permita establecer una serie de protocolos, pero sin llegar al punto en que la sumisa se agobie. Cuando olvida alguno, el camino fácil implica pensar que ha sido negligencia suya. No obstante, también deberíamos plantearnos si, en vez de suya, la negligencia ha sido nuestra. Una sumisa olvidadiza puede ser castigada, pero primero tenemos que preguntarnos a nosotros mismos si no nos habremos extralimitado. La capacidad de memorización tiene un límite, así que antes de impartir órdenes sobre protocolos, pongamos siempre por delante la premisa de que en este juego han de divertirse ambas partes.
En el tema de las posturas tengo, como todo el mundo, mis preferencias. No os voy a descubrir ninguna postura nueva que desconozcáis. Simplemente, aprovecho la oportunidad que me brinda el blog para dejar constancia de mis gustos. Me gustan especialmente tres posturas.
-    Arrodillada, con las piernas separadas, manos apoyadas sobre éstas por encima de la rodillas con las palmas hacia arriba y los hombros echados hacia atrás, ofreciendo sus pechos. Una clásica postura de espera.
-    Como la anterior, pero con las manos detrás de la cabeza y codos separados, formando entre ellos un ángulo de 180 grados. En general, me agradan todas las posturas en las que los brazos de la sumisa quedan por encima de los hombros debido a que los pechos quedan alzados.
-    Arrodillada, postrada hacia mí con la frente tocando el suelo, los brazos estirados delante de la cabeza y las palmas de las manos apoyadas en el suelo.
Invito a las sumisas a que experimenten ante el espejo -bajo la supervisión de su Amo, si lo tienen, o por cuenta propia, si no es así- realizando diferentes posturas, pues quizá descubran aspectos de su cuerpo que hasta ese momento les habían pasado desapercibidos. No me estoy refiriendo a aspectos únicamente físicos. Mi experiencia personal me dice que estos ejercicios permiten que la sumisa –o la mujer en general, pues no tienen por qué estar limitados sólo a las sumisas- conozca mejor su cuerpo y se sienta más a gusto con él.
 
No sólo las posturas sirven para demostrar sumisión y entrega. Un simple gesto también puede tener un significado importante. Algunos incluso pueden ser realizados en público, pues para los profanos pasarán perfectamente desapercibidos. Como ejemplo práctico os puedo poner uno que usamos satin y yo: ella me coge la mano y me besa el dorso. Algo tan sencillo como esto, para nosotros tiene un significado como Amo y sumisa, pues ella me besa la mano como tal. Cuando lo hace, sé que me está diciendo “Estoy a sus pies, Amo”. “Una tontería”, pensarán algunos. Quizá, pero cada gesto tiene la importancia y el significado que cada uno le quiera dar.

Dejamos los gestos y las posturas y pasamos a algo más sutil: las miradas. No es fácil someter a una sumisa sólo con la mirada, pues debe estar predispuesta a ello. Para conseguirlo, ha de respetar al Amo y sentirlo como tal. Partiendo de esta premisa -tema extenso y del que ya he hablado en otros artículos de forma directa o indirecta-, usar la mirada para someter a una sumisa es algo que me proporciona mucha satisfacción. Metafóricamente hablando es como si “lanzara” la mirada para envolverla con ella y hacerla mía. El resultado suele ser que ella acaba apartando sus ojos de los míos e incluso protestando, lo cuál me divierte aún más.

Del mismo modo, también puede usarse el tono de voz como arma para someter. En este caso no se trata tanto de lo que se dice, sino de cómo se dice. Una misma frase, dicha con un tono más aterciopelado y/o más duro, puede obrar efectos importantes en la actitud de una sumisa: excitarla, asustarla, ponerla en guardia… o todo a la vez. Si se acompaña la voz de algún gesto complementario –tirar del pelo hacia atrás, caricias, etc.- adecuado a la situación, el resultado puede ser explosivo.
En cuanto a lo que se dice, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, un insulto dicho a destiempo puede dar al traste con una sesión bien llevada hasta ese momento. Sin embargo, dicho en el momento justo y con el tono y/o gestos adecuados, puede tener el efecto deseado sobre la sumisa.

Espero que este artículo, redactado a partir de mi propia experiencia personal, os sirva para desarrollar vuestras propias técnicas de dominación y, en todo caso, para divertiros más y mejor con vuestros juegos bdsm."

Hellcat
Barcelona
12 de abril de 2006



PRINCIPIOS DE UN DOMINANTE

Este documento puede considerarse únicamente una base de los principios que puede tener un Dominante en el ejercicio de sus atribuciones en las sesiones o adiestramientos de los seres sumisos con los que practique. Como es habitual en este tipo de documentos no es vinculante ni expresa todas las posibilidades posibles.

En cualquier variación de una relación BDSM se entiende que el consentimiento en dicha relación puede llegar a ser cada vez menor o menos significativa. Bajo circunstancias ordinarias en los juegos de BDSM van decreciendo los límites pactados y la importancia del consentimiento va descendiendo, incluso la importancia de la obediencia puede o no estar predispuesta. Sin embargo en esas épocas de menor obediencia o de dificultad en lograrla no debe de ser el objetivo prioritario, sino la relación en sí misma.

Por ello es responsabilidad de todos los implicados comunicar las necesidades de modo que se puedan tomar decisiones inteligentes en cuanto a los logros que podían ser los previstos inicialmente. Hay que reconocer que todas las relaciones son diferentes, en las necesidades, reacciones y capacidades necesarias. Hay que saber lo que se puede pedir y esperar de uno mismo y que no sea perjudicial para los otros participantes. No es buena práctica desafiar a un ser sumiso para poder conseguir diferentes logros, sobre todo si no se dan las circunstancias adecuadas o no se está capacitado para ello.

Es mejor concentrarse en realzar las capacidades como Dominante y reforzar su imagen más, que concentrarse en machacar la imagen que de uno mismo y su amor propio puedan tener los demás. Las propias capacidades y necesidades son mucho más satisfactorias que las que puedan realizar otros Dominantes, aún a pesar que dichas prácticas, disciplinas o técnicas puedan ser atrayentes o morbosas.

Un Dominante debe de buscar el acercamiento a sí mismo y sus necesidades, y no fijarse por tanto en las de los demás Dominantes e intentar imitarlos. El fijarse en que estos no parecen tener límites o que no vacilan en la ejecución de sus técnicas, en las disciplinas que domina, no es una base adecuada para crecer como Dominante. No es ser Dominante ejecutar los métodos o prácticas que otros realizan, sino más bien las suyas propias aunque menores, pero deseadas y controladas.

El aumento del nivel de la responsabilidad e implicación de un ser sumiso es una recompensa y reconocimiento al progreso del Dominante.

Muchos seres sumisos son inicialmente incapaces de controlar su responsabilidad en cualquier sentido por eso es un tema que hay que tratar. Ha de ser trabajando con el ser sumiso, en ello pueden llegar a ser capaces de funcionar independientemente y elegir dejar de pertenecerle. Esto debe considerarse un buen resultado y la terminación de la relación, no una pérdida de tiempo o del ser sumiso.

Otros seres sumisos pueden elegir concentrarse en la profunda y estrecha relación con su Dominante dejando que las principales responsabilidades estén en manos de su Dominante. Esto es lo más cercano a lo que se denomina esclavo, liberado de la responsabilidad de la vida diaria, se libera de ello para concentrarse en mejorar y practicar sus tareas al servicio del Dominante

El Dominante es responsable del bienestar emocional y físico de sus seres sumisos, sin embargo estas responsabilidades se limitan a lo que el Dominante considere como límite de sus responsabilidades. Es decir que el Dominante controla y acepta solo las responsabilidades que desea que le sean traspasadas.

No se debe jugar con los sumisos de forma que se excedan las propias habilidades o conocimientos. No se jugará con los seres sumisos de forma que puedan debilitarlos, dañar o ser dañados.

La mejor de las capacidades de un Dominante es mantener el control en las sesiones obteniendo la mayor seguridad bajo cualquier circunstancia. En las sesiones que puedan tener riesgos hay que asegurarse de mantenerse en los márgenes de la seguridad.

Dentro de los límites ordinarios de una relación se pueden realizar ciertos juegos sin el consentimiento formal de los seres sumisos, no es adecuado realizarlo sin la comunicación dinámica y explícita durante la sesión.

El Dominante tiene que ser y considerarse responsable de las consecuencias posibles en la elección de la disciplina a realizar, aun siendo los límites y su naturaleza consentidos.

En todas las sesiones el grado de intensidad y práctica ha de negociarse individualmente con cada ser sumiso que participe en ella. Además en toda sesión hay que obtener un intercambio de entrega igual. Es decir no se puede aceptar una sesión con un ser sumiso que no demuestre la misma entrega que el Dominante en sus funciones. No se aceptará una sesión donde el ser sumiso tienda a su propia autodestrucción.

En las relaciones BDSM tienden a producirse ciertos cambios a medida que pasa el tiempo y por ello se deben de ir renegociando los límites para mantener un buen equilibrio en las sesiones. Se tiene derecho por ambas partes al término de la relación o profundos cambios en la misma conforme a lo inicialmente pactado. Tanto por parte de un ser sumiso o por un Dominante existe el derecho a la finalización de la relación en cuanto cualquiera de los dos lo desee.

El Dominante es responsable de entender, explorar y criticar sus propias necesidades, ética y limites. Respetará siempre las necesidades, la ética y los limites de sus seres sumisos. Incluso hasta el punto que un ser sumiso que le haya cedido todas las responsabilidades, el Dominante es responsable de considerar esos límites y hacerlos tan importantes como los suyos propios, controlando el sobrepasarlos bajo su consideración ética. Hay que ser tan responsable de sobrepasar esos límites como de empujar a hacerlo a sus seres sumisos o permitir que sean sobrepasados sin consentimiento. Por ello no importa el límite ni el grado de consentimiento alcanzado por un ser sumiso, siempre se considerará cuidadosamente las reacciones que se puedan obtener mientras se están explorando los límites y se sacarán todas las informaciones lo más detalladas y completas posibles para su buen desarrollo.

Hay que reconocer que un Dominante no es un Dios, que incurre en equivocaciones y que puede mejorarlas. Es un deber del ser sumiso advertir en casos que pueda incurrir en un error que le afecte a él, a mí mismo o a la relación.

Un Dominante no debe ejercer su poder para realizar estas acciones:


   - No se darán órdenes que saben que no pueden obedecerse.
   - No se hará escoger a l@s sumis@s entre dos elecciones igualmente  peligrosas.
   - No se les obligará hasta el fracaso.



DEBERES Y OBLIGACIONES DE UN DOMINANTE


1. Ante todo un Dominante cuida como un tesoro a Su sumisa, con el conocimiento de que el regalo que la sumisa le da es el más grande de todos los regalos.


2. Un Dominante es exigente y toma provecho absoluto del poder entregado a Él, pero también sabe como compartir el placer que viene de ese regalo precioso.


3. Un Dominante está en control de Si mismo, primero y ante todo, para poder controlar a otros.


4. Como Dominante duro y exigente, puede provocarle a Su sumisa lágrimas reales. Y como el amante más dedicado, después besará esas lágrimas hasta su desaparición, sin salir de Su rol.
 
5. En momentos de dificultad, un Dominante dejará atrás los roles, y será amigo y compañero que apoya, nunca olvidando que esto también es una relación de cariño entre dos individuos con sentimientos.


6. Un Dominante es rápido al entender las diferencias entre fantasía y realidad.


7. Un Dominante jamás pedirá que Su sumisa lo anteponga ante su familia, o profesión, simplemente para satisfacer Su propio placer.


8. Para conquistar la mente, el cuerpo, el espíritu, el alma y el amor de una sumisa, un Dominante sabe que primero ha de ganar su confianza.


9. Un Dominante le mostrará a Su sumisa humor, bondad, y calor.


10. Un Dominante siempre debe demostrar que Su guía y tutelaje es sabia y merecedora de atención. Que es una persona de la cual se puede aprender, y en cuya instrucción se puede confiar.


11. Un Dominante es lo suficientemente romántico como para ser protector y caballeroso. Y cuando es necesario, defiende el honor de Su sumisa.


12. Un Dominante le demuestra a Su sumisa que Él es alguien en quien ella se puede apoyar y confiar. Y cuando llega el momento de enseñarle lecciones de obediencia, Él es un profesor duro e inflexible.


13. Un Dominante no acepta errores. No acepta nada menos que la perfección de Su alumna.


14. Un Dominante jamás usa la disciplina sin una buena razón. Cuando castiga a Su sumisa, siempre es con una mano sabia y cuidadosa.


15. Un Dominante siempre está abierto a la comunicación y el dialogo. Siempre dispuesto a escuchar las necesidades y deseos de Su sumisa.


16. Un Dominante es paciente, tomándose Su tiempo para conocer los límites de Su sumisa y sabiendo que a medida que aumente la confianza, ellos también aumentaran.


17. Un Dominante nunca tiene que exigir un comportamiento ritual de Su sumisa. Su sumisa responde a ello por el sencillo deseo de querer complacerlo. El cumplimiento nace del deseo de complacer, no del temor al castigo.


18. Un Dominante entiende el frágil estado de la mente y el cuerpo, y jamás viola la confianza puesta en Él.


19. Un Dominante siente tanta seguridad que es capaz de reírse de Si mismo y de las trivialidades de la vida. De mente amplia lo suficiente para aprender cosas nuevas. Lo suficientemente fuerte para crecer como persona.


20. Las armas de un Dominante son la mente, el cuerpo, el espíritu, el alma y el amor/cariño.


21. Un Dominante entiende que cada uno gana lo máximo dándole placer al otro.
Y los dos saben que el amor/cariño y la confianza son las únicas cosas que realmente atan y permanecen.



EL CREDO DE L@ SUMIS@

• Comunicaré a mi Am@, con total sinceridad, mis necesidades, deseos, límites y experiencia. 

• No intentaré manipular a mi Am@ ni trataré de empujarl@ a llevar una sesión como yo quiera, en otras palabras, no intentaré 'dominar' a quien me domina.

• Mantendré una mente abierta para probar cosas que me incomodan e intentaré expandir mis límites y continuar creciendo como sumis@.

• Aceptaré la responsabilidad de descubrir lo que agrada a mi Am@ y cumpliré lo mejor que pueda con todos sus deseos.

• No me entregaré para ser dañado o para que abusen de mí. 

• Seré educado con mis amigos sumis@s. Compartiré mis conocimientos y experiencia con ell@s con la esperanza de que aprendan y se beneficien de lo que yo he aprendido.

• Responderé siempre y a todo a mi Am@ y no intentaré ocultarle nada de lo que mi mente y mi cuerpo están sintiendo de tal forma que pueda ayudarle en sus responsabilidades.

• Aceptaré la responsabilidad si una sesión o la relación va mal. No echaré toda la culpa a mi Am@ por el mero hecho de que domina.

• Haré el regalo de mi entrega sólo a quien pueda responsablemente recibirla y así lo desee. No pondré a nadie en la posición de dominarme si no lo desea ni daré mi respeto a alguien que no se lo haya ganado.

• Sé que el bdsm no es una competencia y nunca pensaré que soy el mejor sumis@ porque haya elegido someterme a un nivel diferente que otr@ ni haré alarde de las experiencias que haya tenido.

• Seré obediente con lo que mi Am@ me pide. Sé que mi Am@ sólo quiere lo mejor para mí y que, a menudo, conoce mejor que yo lo que necesito en cada momento.

• Sé que mis acciones reflejan a mi Am@ y haré todo lo que pueda para dar una buena imagen suya ante otros. 

• Llevaré mi título de sumis@ con orgullo. No dejaré que otros crean que ser sumis@ es ser débil o tonto.